Cada vez que algo resuena contigo, haces que tu corazón se abra y de eso,

se tratan estos correos.

Pero no te confundas.

El corazón aquí, no es una fuente de sensibilerías, si no de fortalezas.

Es el espacio que te enseña sobre intuición, es decir esa parte de ti que escucha lo que no necesariamente es evidente.

Si queremos mantener la capacidad de aclarar el camino necesitamos descubrir una ruta hacia la parte de nosotrxs que sabe a dónde ir. 

Y el corazón no es solo un órgano, si no que es un espacio que aquí simboliza la capacidad de salir de la niebla,

salir de la confusión y conectar con las cosas que son importantes.

Las cosas que nos permiten sobrevivir en tiempos difíciles.

La parte que nos permite aceptar y también luchar cuando es necesario.

La parte que es sabia en ti, en mi y en todos.

Conectar con eso es un arte y un trabajo.

Estos correos son las formas en las que yo voy encontrando de establecer esa conexión mágica con lo que nos hace salir de la niebla, de la inseguridad y la confusión a través de historias, herramientas, sueños y locuras.

Es decir todo lo que nos activa desde lugares desconocidos para entrar en el territorio sanador que abre la claridad.

varanasi febre 2008

Déjame darte un ejemplo.

Hace unos años viajé con mi mamá a Varanasi. La foto de arriba es de ese viaje.

Pasaron muchas cosas.

Algunas de ellas sólo las cuento en los correos que vas a empezar a recibir si te sumas a la lista, pero aquí te quiero contar dos cosas importantes que sucedieron.

Una tiene que ver con el Monkey Problem, el problema de los monos.

Si no sabes lidiar con los monos, no sabes lidiar con la vida.

Los monos generan una cosa rara. Debe ser porque se parecen mucho a nosotros, sin ser como nosotros. 

Entonces pasa que fascinan, dan nervio, dan cosa.

Una quisiera hacerse amiga del mono.

Pero si el mono se acerca, lo más probable es que tendrás problemas.

Cuando llegamos a esta milenaria ciudad al norte de india, vimos por todas partes el cartel “Monkey problem” y nada más.

Como si todos supiéramos qué significa eso.

La ciudad esta llena de monos y otros animales.

Vas caminando por las calles laberinticas y ¡zas!, una vaca, una cabra, un mono.

El tema con los monos es que se la pasan robando lo que sea que les parezca interesante:

Tu comida, tu mochila con tu pasaporte, tu cámara de fotos, tu teléfono.

Y después les gusta ponerse a 100 metros de ti con cara de no me importa nada en el mundo, mientras tu intentas de todo para recuperar tus cosas y ellos las lanzan, rompen o se las comen.

Monkey problem.

En la tradición védica, se dice que nuestra mente es como un mono.

Un mono borracho que se ha robado un par de navajas y anda por ahi dando vueltas. Nuestra mente es un mono borracho con navajas. Lo que básicamente sugiere de manera clara, no te fies del mono. Por más simpático que parezca. No te fies del mono.

Estos correos buscan entrenarte en varias cosas.

Que sepas lidiar con el Monkey problem, -vale decir, tu mente-, es uno. Y esto es un tema, porque si no podemos confiar en nuestra mente y hay que aprender a lidiar con ella, en que nos podemos fiar?

Esto nos lleva a lo segundo que te quiero contar que pasó en Varanasi.

Algo que me pasó en un túnel por el que se me ocurrió la brillante ide de pasar sola.

 Benares, o Varanasi es una ciudad realmente vieja. Milenaria.

No hay muchas ciudades en el mundo de las que podamos decir esto.

Hay lugares en esta ciudad que aparecen en los mitos, donde dioses, hombres y demonios decidían los inicios del mundo.

No importa por donde vayas, si miras en una dirección, ahí pasó algo no solo épico, histórico, monumental y extraordinario, si no algo que te eriza cada uno de los pelos del cuerpo.

El problema es que todos esos lugares estan disfrazados de nada.

Son esquinas que no parecen nada especial. Y así pasa que vas caminando y si no sabes, puede que estes sentado donde murió la primera esposa de Shiva o nació y predicó un santo que volaba. En fin.

Y la ciudad esta llena de pasadizos, túneles, escaleras, huecos y cosas extrañas.

Es una ciudad difícil y extraordinaria. No quisiera decir mágica, porque es más, mucho más que eso, pero es una ciudad como no hay igual.

El tema es que yo iba por un túnel sola, era como un pasadizo semisubterraneo oscuro y vacío, y yo iba caminando cuando ví que un hombre venía en la dirección contraría. Repito, un tunel vacío y un hombre que en vez de continuar caminando por su lado en el tunel, comenzó a caminar frente a mi. Podía sentir como se me aceleraba el corazón y se tensaban los músculos del cuerpo. ¿qué hacer?
 Lo que paso fue instintivo, completamente visceral.
Cuando vi que el hombre seguia avanzando con la intención de ponerse frente a mi, me puse a gritar.

No un grito de ayuda. No un grito de miedo.

Un grito feroz, de amenaza. Un sonido que partió suave y terminó alto, llenando todo el túnel.

AAAAAAAAAAH.
Una clara advertencia, una clara amenaza.

Y el hombre, cambió el rumbo y cruzamos el túnel sin problemas.

A veces aunque no sabemos, sabemos.

Y es como tocar una parte de adentro que que te dice, “sí, no”. Que si hay una minima posibilidad de salvar ilesa, te va a decir cual es. Por más descabellada, loca y fuera de lo normal.

No es una recomendación. Habría sido mejor no entrar al túnel sola.

Pero si ya estabas ahí, ser la loca de la situación, era la mejor salida.

No es tanto hablarte de formas concretas que pueden servir, si no quizás un entrenamiento sobre la escucha.

Que sepas a quien tienes que escuchar. Porque el corazon entre otras cosas, te enseña a escuchar.

El corazón del que hablaba al principio es como nuestra brujula y nuestra espada.

Es la capacidad de discernir, de intuir, de guiar.

Como un faro.

Como una linterna.

Si quieres saber de cosas mundanas y divinas, de artes y ciencias, de historias y cuentos, todo eso lo iré abriendo en los correos.

Así que, si estas cosas te interesan súmate.

En los correos también te contaré de cosas que estoy haciendo: cursos, terapias u otras actividades, pagados o no, así que si no quieres saber nada de eso, quizás prefieres no inscribirte.

Es un lugar donde también te hablaré de mi trabajo, y de lo que sirve y de lo que no.

También te quiero decir que no se cuanto tiempo lo sostendré.

He intentado sostener cosas a lo largo de los años y algunas han durado meses, otras pocas semanas.

Pero lo que sea que dure, espero entregarte algo que te mueva, amplíe tu visión, te conecte, te enseñe lo que he aprendido o revele alguna puerta nueva de nuestra realidad que quizás también quieras compartir con otrxs.

Cómo sea.

Si te tinca puedes unirte y si no te gusta lo que encuentras, te sales.

Así es.

La invitación está hecha y espero verte adentro.

Te dejo abajo el formulario para sumarte!